El Palacio Wallenstein, fue el primer gran edificio civil en estilo barroco de la ciudad. Encargado por el militar imperial Albert von Wallenstein, es un monumento a su persona y linaje. Wallenstein fue un militar condecorado de la Guerra de los Treinta Años y la mano derecha de Fernando II. Colmado de títulos, Wallenstein, acabó acecinado por el rey, tras descubrir que ambicionaba su corona.
En el interior del palacio, el magnífico salón principal tiene una altura de dos pisos; y el techo totalmente pintado con frescos, donde aparece el propio Wallenstein como el dios Marte. En la actualidad el Palacio alberga el Senado checo, razón por la que solo puede ser visitado durante los fines de semana.
El jardín se ha mantenido igual desde la época en que Wallenstein cenaba en al gran Sala Terraza, un pabellón con vistas a una fuente y varias hileras de estatuas de bronce. Otro pabellón en el jardín ostenta frescos que relatan el mito de los Argonautas y el Vellocino de Oro. Wallenstein pertenecia a la orden del Vellocino de Oro, la más alta orden del Sacro Imperio Romano.
En un extremo del jardín se extiende un gran estanque ornamental con una estua en el medio en honor a Hércules. Detrás se alza la antigua Escuela de Equitación, que ahora acoge exposiciones temporales de la Galería Nacional.
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